lunes, 23 de enero de 2012

Simplemente vergonzoso


El pasado 9 de enero, mientras miembros de la sección sindical de CCOO de El Corte Inglés de Madrid nos manifestábamos contra los despidos que le empresa ha efectuado en el centro de trabajo de Serrano/Ayala, nos fue lanzada una botella llena de agua desde la planta 4ª del edificio. El hecho fue denunciado al responsable de seguridad del centro y a la dirección central de RR.LL., con el fin de que identificaran al autor y tomaran medidas en consonancia con la gravedad de los hechos. La tarea que pedimos a la empresa no es nada difícil, ya que en la planta en cuestión, en el momento de la agresión solo había 4 trabajadores y el centro dispone de cámaras de seguridad como en los demás.
Pues bien, la respuesta es de lo más peregrina y denota el desinterés de la dirección de acabar con cualquier episodio violento que se pueda generar en torno a los centros de trabajo. Entendemos esta pasividad como una evidente complicidad de los hechos y como una irresponsabilidad que puede generar un ambiente violento y de consecuencias imprevisibles ya que lo que ocurrió se puede calificar de HOMICIDIO EN GRADO DE TENTATIVA, y que solo la fortuna (la botella solo rozó la espalda de una compañera) ayudó a atenuar los consecuencias.
Nosotros no tenemos ni los medios ni la facultad de la empresa para identificar al descerebrado autor del ATENTADO; si así fuera ya estaría puesta la correspondiente denuncia en el JUZGADO DE GUARDIA o ante la policía.
Esta es nuestra dirección: dura con los responsables trabajadores a los que aplica sanciones y despidos injustos sin piedad y permisiva con los violentos y descerebrados guardianes de la esencia "CORTY".

El 'autoservicio' en El Corte Inglés genera el temor a una ola de despidos


La compañía reformula las secciones de música, películas y libros para facilitar las compras a los clientes 'autosuficientes'. Los sindicatos minoritarios, UGT y CCOO, creen que la nueva política abre la puerta al despido de dependientes

La reestructuración de la sección de ocio de El Corte Inglés, enfocada hacia el autoservicio y a la menor intervención de los dependientes, ha comenzado a generar inquietud entre los sindicatos que avizoran una nueva política de ventas que haga menos necesarios a los vendedores.

La compañía ha instalado más cajas y ha modificado la cartelería para guiar a los consumidores que no requieren ayuda en sus compras y que, por tanto, pueden prescindir de la ayuda de los dependientes en las secciones de discos, películas, libros y papelería. El cambio es el inicio de una política de reducción de personal, según la opinión de UGT y CCOO, sindicatos minoritarios, una percepción que rechaza de forma rotunda la compañía.

Fuentes de la empresa aseguran que se mantendrán los dependientes en las zonas de ocio, a pesar de los cambios que facilitan el autoservicio y, por tanto, una venta más impersonal. “El plan de la empresa, acordado con los sindicatos amarillos (Fasga y Fetico, autóctonos de El Corte Inglés), fija unos planes de negocio con los que se trasladará a los trabajadores de esas secciones a otras”, explica Rafael Peinado, de CCOO.

En Catalunya, la empresa ha prescindido de personal en las secciones de papelería y comida para animales de algunos centros, dos áreas que no son especialmente productivas, según Óscar López, de UGT. El sindicato está convencido de que la compañía prepara un profundo plan de reestrucutación para eliminar una buena cantidad de puestos de trabajos.

Últimos despidos

Los miembros de CCOO organizaron a finales de año una protesta en un centro de la calle de Ayala, en Madrid, para denunciar el despido de dos sindicalistas de esa tienda y rechazar la política de despidos selectivos que –según ellos-- lleva a cabo la compañía para reducir los costes laborales. Los sindicalistas aseguran que la empresa ha reducido al mínimo la contratación temporal y que la plantilla es cada vez más ajustada.